Para conservar el calor

Me sostengo el rostro entre las manos.
No, no estoy llorando.
Me sostengo el rostro entre las manos
para calentar mi soledad:
dos manos protegiéndome,
dos manos alimentándome,
dos manos impidiendo
que mi alma se sumerja
en la ira.

Thich Nhat Hanh (monje zen y poeta vietnamita)



Vía│Casassus, Juan (2007). La educación del ser emocional. Segunda edición.

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