Amar lo lejano y odiar lo cercano



"Acabamos por amar lo lejano y odiar lo cercano porque esto último está presente, porque huele, porque hace ruido, porque molesta, a diferencia de lo lejano que se puede hacer desaparecer con el "zapping". Estar más cerca de quien está lejos, que de quien está a nuestro lado es un fenómeno de disolución política de la especie humana. La pérdida del propio cuerpo comporta la pérdida del cuerpo de los demás en beneficio de una espectralidad de lo lejano".
(Paul Virilio, 1997)



Citado por Juan Vasen (2008)."Las certezas perdidas: padres y maestros ante los desafíos del presente". 1º edición. PAIDÓS. Buenos Aires.pp. 164,165

1 comentario:

  1. Anónimo9.9.10

    quizas muera x saber quien eres pero quizas algun dia descubra tu mirada de hechicera...

    ResponderEliminar

Este blog tiene moderación de comentarios. En breve, aparecerá publicado. Gracias por tu visita.