Verde que te quiero verde

Pensemos en la absurda diferencia entre teclear “lnche spso ntma compq plza” y el lorquiano “la noche se puso íntima como una pequeña plaza”. Obviamente, es más que difícil que alguien se atreva a la poesía con muñones de palabras.

Esto lo expresa el psicoanalista Carlos D. Pérez, en un fragmento del libro Tiempo de despertar, que publica con el título: Vivir sin hamburguesarse . Contra la "trituración" de la palabra,
Para el autor, “en paralelo con las tecnociencias, las palabras entran en trituradoras donde previamente a su descomposición son compactadas”.
Concluye Pérez que: Si hace un tiempo la cuestión era resistir, combatir el aburguesamiento, hoy se trata de no hamburguesarse. Como cierta vez dijo un poeta: “La metáfora, bien vale luchar por ella”. Contra la picadora de espacios, de elocuencias, de silencios, de palabras, de largas búsquedas e infrecuentes encuentros, que a cambio nos sirve posmodernas hamburguesas. No en vano una cadena de comida chatarra lleva por nombre “Burger King”, que puede leerse no sólo como alusión al rey de la hamburguesa, sino que Burger es King.



Foto Flickr

Para leer y escuchar:

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar,
y el caballo en la montaña...

ROMANCE SONÁMBULO de Federico García Lorca

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