¿Vos crees en los Reyes Magos?

"...la estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje."



Debo haber tenido 8 años y medio. Estimo porque, a pesar de lo vago de mis recuerdos, los ubico en la casa de calle Pancho Ramírez, donde viví mi primera infancia. No puedo asegurar si fue por medio de mi hermano Claudio, o por comentarios en el barrio, la cuestión es que la noticia me indignó. ¡No podía ser! Porque, entonces, la noche del 5 al 6 de enero de cada año anterior, que había pasado casi sin dormir, con un miedo terrible a esos tres señores barbudos que entraban , atravesando las rejas de las ventanas, a dejar los regalos, había sido en vano. Sí, a diferencia de la mayoría de los niños, yo no hacía los preparativos de agua y pasto, ilusionada por lo que recibiría. Les temía. Y ese miedo reverencial y respetuoso hallaba correspondencia en el convencimiento de su existencia.


Ahora, a la distancia, y con el mismo espíritu de esa niña, conservo algunas creencias.

Creo en la Justicia, aunque en la década del 80, trabajando en una oficinita de la Caja Forense, en el edificio de Tribunales, vi pasar, esposados y custodiados, sólo a "ladrones de gallinas", mientras los grandes estafadores de los concursos preventivos y quiebras, comunes en esa época, tomaban café con sus letrados, esperando a que sus testaferros adquirieran los bienes que salían a remate. O escuché hablar, por el teléfono que estaba en el escritorio que ocupaba (no existían los celulares), a profesionales que "preguntaban" por sus expedientes en el Superior. También presencié conversaciones entre colegas, del tipo "Che, a ver cómo arreglamos. Vino Fulano a verme, y vos tenés a Mengano... ¿cuánto hay?" Por citar algunas cosas.


Creo en la Educación Pública. Hace unos meses, una profesora colega, madre de dos hijos estudiantes de la UBA, me preguntaba: "¿Por qué tenés que pagar vos la educación de mis hijos?". Hablábamos de los temas de la Cátedra Teoría Social y del Estado: capitalismo, marxismo, etc. La miré y me quedé pensando; no le respondí. Sí, yo quiero contribuir, con mis impuestos, a la educación de todas aquellas personas que deseen estudiar (incluyéndome), porque estoy convencida de que todos debemos tener las mismas posibilidades de acceso a la educación, independientemente de nuestra condición social o económica. Quiero recurrir a buenos profesionales y que su calidad dependa de su esmero y dedicación, no sólo de tener el dinero suficiente para pagar una carrera. Insisto, creo en la educación pública, a pesar de los sucesos que nos tocaron de cerca, hace apenas unos días. Tengo la esperanza de que, a corto plazo, se aclaren los acontecimientos, y que la gente valiosa sea reconocida como tal.


Creo en el Amor, la familia y la amistad. Aunque (terapia psicoanalítica incluida) no pueda explicar-me porque no construí una familia y no tenga a mi lado a ese hombre soñado. O que, quizás, haya decepcionado a alguna gente, no siendo la amiga que esperaban. Si es así, lo siento.


Como dice Ismael Serrano:

Y en estos días el que escribe,
consciente del privilegio
de habitar en esta orilla,
cree que aún este será el tiempo
del hada temerosa que suspira,
luciérnaga abandonando el letargo,
Ícaro escapando de una isla,
del sueño sublime, en fin,
del hombre y la mujer que buscan
otro mundo posible.

2 comentarios:

  1. Hola Silvina!!
    Hace un tiempo que no me siento ante esta máquina atrapante, por diferentes circunstancias, entre ellas revalorizar otras cosas.
    Pero hoy revisando mis mails (hay muchos acumulados), entré en tu blog, y es... bellísimo, atrapa y por sobre todo, refleja lo linda persona que sos.
    Creo que el "vivir" la vida hace que nos desilusionemos de muchas personas e instituciones, que dejemos cosas de lado, pero hay sueños a los que no podemos ni debemos renunciar.
    Y aunque parezca utópico, al igual que vos, sigo creyendo en la Justicia, la Educación, la Familia por sobre todas las cosas, el Amor y en la Amistad. En la Amistad de Amigos como vos, que se que "están".
    En busca de nuestros sueños, debemos hacer nuestra parte, de acuerdo a nuestros ideales y posibilidades, Dios la suya, "vivir" la Vida junto a Amigos como vos y seguramente los veremos realizados.
    Te quiero muchísimo!!
    Un abrazo de oso y un beso enorme!!

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  2. Querida Silvina, tocaya y AMIGA: qué bueno encontrarte en este espacio!! Sabés de sobra del inmenso afecto que te tengo, además de la gran admiración, por el ser humano maravilloso que sos.
    Reconozco todo lo que compartimos, creencias, valores, alegrías, satisfacciones, dolores, proyectos,... en fin, todo lo que significa tener el privilegio de poder llamar a alguien AMIGA.
    Hace un tiempo, escuché que es más difícil encontrar gente que se alegre cuando nos va bien, que es más fácil que nos acompañen en malos momentos. Tendrá que ver, supongo, con las pequeñas mezquindades y miserias que todos tenemos, en mayor o menor medida.
    Me di cuenta de que en estos ¿más de quince años? de amistad (perdí la cuenta) siempre me han producido felicidad tus buenos momentos, ver a tu hija Jazmín crecer linda e independiente, que me cuentes anécdotas de ella; el mensaje esperado de que habías defendido con éxito la Tesis, y obtenías el ansiado Título que tanto esfuerzo te había costado; tus progresos, en fin, esas cosas lindas de la vida. Y siento que es recíproco y que cuento con vos. Y eso es muy importante. También te quiero muchísimo y espero que sigas participando de este espacio.
    Te retribuyo el abrazo y el beso gigantes!!

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