EL LLANTO

EN UN RINCÓN DE SU CORAZÓN,
DONDE LOS DUENDES JUEGAN A LAS ESCONDIDAS,
VI UNA LÁGRIMA ENCENDIDA,
ENTRE SILENCIOS DESGARRANTES.

¿QUÉ PASA MI NIÑA?
¿QUÉ DOLOR ATRAVIESA TU CORAZÓN?
¿QUÉ PENA TORTURA TU SONRISA?
¿QUE ESPACIO NO ALEGRA TU CANDOR?

MÍRAME ELLA TRISTE,
MÍRAME CON OJOS DE DESOLACIÓN...
NO LLORO POR DOLORES PROPIOS,
SINO POR ALGÚN OTRO DOLOR.

¿CUÁL SERÁ ESE? PEQUEÑA,
¿QUÉ COSAS PERTURBAN TU CANCIÓN?
ASÚSTAME, MADRE, MÍA...
LOS NIÑOS SIN AMOR.

y A SU MENTE INOCENTE,
URGENTE RECORRIERON DE SOPETÓN,
LAS IMÁGENES DE LOS CHICOS,
EN UNA CASILLA DE CARTÓN.

SAGÍ

1 comentario:

  1. Sergio,querido y fraterno Amigo: tus palabras dicen quien sos, y cómo contribuís a construir, para tus hijas, tu nieta, y los jóvenes, ese mundo menos perverso, que les debemos los adultos. Con la gratitud y el cariño de siempre.
    Silvina.

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