Una mina macanuda

Leo en el diario que hoy se cumplen siete años de la puesta en marcha, por parte del entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, de las medidas que luego se conocerían como "corralito financiero" .
En junio del '98, gracias a las políticas neoliberales del menemato, cerraron las seccionales del interior de la provincia de la institución para la que había trabajado durante 16 años. Me despidieron y abonaron la indemnización que deposité, en dólares, en el banco. Si bien retomé mi tarea docente, fui usando ese dinero para vivir.
En diciembre del 2001 me quedaban algunos dólares depositados, el único ahorro ("ahorro": leo esa palabra y me recuerda una libreta que tenía cuando era chica ¡qué antigüedad!) con el que contaba.
Pues bien, me lo robaron! Sí, convirtieron los dólares en pesos, y de a puchitos, y a fuerza de "acampar" días enteros en el banco, me tiraron los pesos que me alcanzaron para comprar el Escort '90 que milagrosamente, conducido por mí, todavía circula.
Historias mínimas, como la que cuento, hubo millares.
Bastaba sólo mirarnos las caras en las largas colas del cajero automático, o dentro de la sucursal, para averigüar algo que nos diera una esperanza... fallida, por supuesto.
Después vinieron los federales, el peregrinar en búsqueda de algún lugar que los aceptara...Nos siguieron saqueando.
Cuando me comunicaron que iba a pasar a las filas de los desocupados, uno de los entonces empleadores, me transmitió que todos sentían lo sucedido, porque: "sos una mina macanuda".
Cuatro palabras que, en otro momento de mi vida, volví a escuchar...
Ahora, según el diccionario, macanudo es ser: bueno, magnífico, extraordinario, excelente, en sentido material y moral.
Hablando del presente, ¿tendremos los argentinos que seguir siendo ..."macanudos"?

2 comentarios:

  1. Silvina, había un vieja canción, aunque no tan vieja como la libreta de ahorros con estampillas del Correo Nacional, y que el grupo "MURÁNEA", solía cantar en aquellos inolvidables Encuentros Culturales de la Juventud, en el Teatro Italia de Gualeguay...allí, mientras todos prendíamos encendedores, Canario, Cari, Beto,y Cía, cantaban..."Tranquiloooo, manso y tranquiloooo....", así es el pueblo Argentino. Demasiado manso, demasiado tranquilo.
    Claro, eso tiene sus pro. Pero también sus contras.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Horacio, decís bien, INOLVIDABLES Encuentros Culturales de la Juventud... lindos recuerdos.

    También me hiciste acordar a un enero del '84, en que, con mi mamá visitamos a mi abuela María, que vivía en Mar del Plata.

    ¡Y yo que sigo a Riechmann, estoy faltando a mi propósito de mirar hacia adelante! ¿puedo excusarme echándote la culpa, un poquito?

    ("Abolir la nostalgia"
    de Jorge Riechmann.
    Es la hermana tullida del deseo.
    De nada verdadero se predica.
    Le place avasallar: busca vasallos.
    No le miréis las manos,
    perder es imposible.

    Abolir la nostalgia, esa tenia violenta,
    esa impotencia desovillada en máscara,
    mi desdentada enemiga más voraz.
    Untarle el cuerpo de brea y de vergüenza.

    Sea
    la desolada quimera del presente
    nuestro empeño imborrable.)

    Bueno, te contaba: Mar del Plata, recital de Piero, no puedo poner en palabras la emoción de esa noche:
    "Es fácil como una mañana de sol
    tranquilo, como una mañana...
    Y es dulce, dulce, dulce
    como un caramelo de amor,
    es dulce, muy dulce.

    Buscando, que hacer para llegar a Dios
    nos dicen, sigan al sol.
    Ese sol que vive en el corazón,
    es el representante exclusivo de Dios.

    Así que...
    Tranquilo, manso y tranquilo
    Tranquilo...

    Es grande, grande, grande,
    inmenso como el interior,
    es grande, muy grande, muy grande
    y brilla, brilla, brilla
    mil veces más fuerte que el sol,
    calienta.

    Tranquilo,
    manso y tranquilo
    Tranquilo...

    Y arriba, y arriba,
    y un poco más alto
    más arriba y un poco más alto,
    más alto, más alto
    y arriba y un poco más alto hacia el sol
    más arriba y un poco más alto,
    más alto, más alto

    Tranquilo,
    manso y tranquilo
    Tranquilo...

    Es fácil como una mañana de sol
    tranquilo, como una mañana...
    y brilla, brilla, brilla
    mil veces más fuerte que el sol,
    calienta.

    Así que:
    Tranquilo, manso y tranquilo

    Con las buenas ondas,
    achicando el pánico
    Con las buenas ondas,
    o con las ondas buenas.
    Tranquilo, manso y tranquilo
    Tranquilo..."

    Como dice tu vecino Específico, soy mansa, salvo cuando....
    Y viví, en mis 45 años, muchas circunstancias que me enojaron, dolieron, me parecieron injustas, ... como a cualquiera de nuestra generación.
    Gracias por traer los nombres de gente talentosa y entrañable...
    Un beso grande.

    ResponderEliminar

Este blog tiene moderación de comentarios. En breve, aparecerá publicado. Gracias por tu visita.