Rumores

Difamar. (Del lat. diffamāre).Desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buena opinión y fama.

El Pbro. Marcos Kemerer fue párroco de la Parroquia San Antonio de Gualeguay, durante muchos años.
Descendiente de alemanes del Volga, le gustaba la música clásica, la fotografía, leía incansablemente, en particular, los periódicos.
De enorme estatura, llevaba sotana, aún en verano. Quienes lo conocieron pueden dar cuenta de su personalidad controvertida. Extremadamente franco y preciso, poco diplomático.
Vienen a mi mente muchas anécdotas en este sentido, sólo una: Una vez al mes, venía a casa a administrar el sacramento de la comunión a mi abuela; en una oportunidad, mi madre le expresó, preocupada: “Padre, Silvina tiene casi 30 años y no se ha casado todavía”. Él le respondió: “¿Qué quiere? ¿Que se la devuelvan en tres meses?" (aclaración: sigo soltera).
Nos teníamos muchísimo afecto. Yo discrepaba en varios puntos de su pensamiento (nunca se lo manifesté), no obstante, el inmenso respeto y cariño que le profesaba no mermaba por esa razón.
Al recibir hoy un mail, recordé uno de sus sermones, decía más o menos así:

Esparcir rumores, difamar, es como desplumar una gallina… y querer volver a poner las plumas en su lugar.
No se pueden remediar la mentira y el daño producido, porque sería como pretender recoger las plumas arrancadas y colocárselas de nuevo.
La difamación produce perjuicio y sufrimiento en aquel ser humano que es víctima de ella, y en las personas que lo rodean y que padecen con él.

Para pensar.

2 comentarios:

  1. Espero no haya sido usted también víctima de un tal baldomero...
    Un abrazo

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  2. Palma, no me de ideas.
    Son fáciles, muy fáciles.

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