De parto



M. es veinteañera, desocupada, y está embarazada.
Me cuenta una amiga suya que el bebé que espera M. es fruto de un “touch and go” (sic). Que el papá acerca, de vez en cuando, algún dinero, que se encuentran para conversar, pero que, por lo general, terminan discutiendo.
M. no es feliz. Quiso “sacárselo” (sic), pero su madre le aconsejó que no lo hiciera. Ella tuvo varios (muchos) hijos y los crió sola. ¿M. repetirá modelos?
Escucho a su amiga, brindándome otros detalles y le digo lo que pienso: el aborto es un crimen.
Me contesta (cual Madre Teresa) “si no lo quiere, yo me ofrezco para criarlo”. Me emociono y sólo puedo expresarle un anhelo: cuando nazca, lo vea y lo tenga en sus brazos, lo va a querer.
Participé en Córdoba, en el año 1985, del Encuentro Nacional de Juventud. Fuimos con un grupo de la parroquia y el padre Heraldo, quien era entonces mi confesor. En ese tiempo se hablaba de la ley de divorcio y se calculaba que, cinco años después, se despenalizaría el aborto. No se cumplió el vaticinio, pero, en la actualidad, el tema se viene instalando en los medios.
¿Qué pasará? ¿Qué responsabilidad nos cabe a los adultos que estamos en contacto con jóvenes?

3 comentarios:

  1. Que levante la mano quién no fue embrión alguna vez???
    Muchas veces me contacté con médicos que realizan abortos, quiero filmar con mi cámara un aborto y subirlo a internet, para que todos podamos ver que "lindo" es matar a una "célula"....ninguno se animó a pesar de haber tenido hasta el consentimiento de la mujer que iba a abortar...
    qué extraño no?
    EL ABORTO ES UN CRIMEN, Y QUIENES LO EJECUTAN UNOS CRIMINALES...y conste que no me refieron a las mujeres que llegan desesperadas...me refiero a las otras, y a los médicos, y a las y los enfermeros...brujos curranderos etc.
    Abrazo
    Horacio

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  2. Horacio, me parece que es una problemática muy difícil, porque significa nada menos que la VIDA de seres humanos. Coincido en que miramos para otro lado, sin embargo, evito subirme al púlpito, y trato de, en lo que me toca, expresar lo que siento. Es demasiado complejo, pero creo que, como en la mayoría de los casos, la educación puede hacer algo. Eso espero.
    Besos.

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  3. Yo tampoco me subo a un púlpito, sólo digo una obviedad, el que mata a otra persona...es un asesino. Hay atenuantes, claro...por eso descarté a las madres desesperadas...
    Un abrazo
    Horacio

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