Se me acabó el cuaderno


Se me acabó el cuaderno. El sábado escribí en los últimos espacios en blanco que quedaban.
Y, no sé porqué, estoy dando vueltas para comprar otro.
Sí sé.
En la primera hoja leo: 28/10/06 Lic. Máximo Chaparro. Lic. Graciela Lombardi.
Entonces, recuerdo la llegada al Salón de la Cooperativa Eléctrica de Gualeguaychú.
El salón estaba repleto. Nos ubicamos en una de las últimas filas. Me doy cuenta de que ninguno de los compañeros con quienes viajé ese día continuó estudiando.
Al frente, un Máximo fastidiado porque había problemas de sonido y no podía iniciar en el horario previsto.
Comienza la disertación: “…pensar por nosotros mismos, para nosotros mismos”. “¿saber? ¿conocer? ¿enseñar? ¿aprender? ¿estudiar?”
Recorrí con la vista el salón y pensé: “Acá es dónde quiero estar”.
Y este “acá” es la universidad.
Ese que fue mi sueño, quimera, ilusión se transformó en proyecto.
Consecuentemente, perdió el color de rosa con que me la había imaginado, para tomar todos los colores POSIBLES.
Sí, lo posible. No lo imposible.
Hubo momentos que dejaron huella, como la clase del Medioevo, el coloquio de Análisis del discurso, la monografía de Juan L. Ortiz, el trabajo para Módulo específico, por rescatar algunos.
Hubo, también, de los otros, los cotidianos, el mate compartido, la ida a la panadería, los almuerzos, las charlas.
Los viajes, con corte de ruta, con neblina, con humo, con muchísimo frío o mucho calor. En trafic, en colectivo, en auto. La tarde del regreso “a dedo” (primera experiencia).
Sin embargo, no puedo hacer presente algún sábado en el que me haya arrepentido de haber ido. A pesar de todo. Con todo. Lo lindo, lo más o menos. Todo sumó. Si tuviera que hacer un balance, hubo ganancia.
Gané gente entrañable, experiencia valiosa (siempre es valiosa la experiencia: “lo que me pasa”).
Se terminó el cuaderno. Comenzaré otro. Así hacemos en la vida, no?
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3 comentarios:

  1. Silvina, muy bueno el post. Me hizo acordar a que yo también miraba los cuadernos y cuando veía la fecha me trataba de acordar cómo había sido ese día.En todo el tiempo de facultad ( estudiar de grande es distinto)siempre que salía a la noche, tarde, me decía a mí mismo "un día ganado", algo había aprendido, algo había cambiado, la educación es un cambio permanente. Cuando termina una jornada de estudio, uno ya es diferente, no es el mismo que empezó.
    Ya hiciste un trecho largo de camino, falta mucho por recorrer, hay que disfrutar del camino y mirar el paisaje sin preocuparse demasiado por llegar, porque cuando menos te des cuenta, el viaje habrá concluído.
    un beso
    Claudio

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  2. silvi: nunca es tarde para realizar nuestros sueños, no importa la edad, el tiempo ni el espacio en que nos encontremos, en nuestra sala siempre decias que ese era tu sueño,el de ir a la universidad, y siempre te dije ¿que estás esperando?. Me alegro mucho que estés transitando por el camino de tus sueños,que ya no es solo un sueño sino una completa realidad.Un beso grande y siempre adelante!!!

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  3. Claudio, eso trato, de disfrutar cada momento, cada "día ganado".

    Moni, siempre tengo presente tus palabras y el apoyo, el aliento y sobre todo la escucha, bancándome cada mañana.

    Besos!!

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