¿Contigo o sin ti?

Inés de Mata Robles. Amanecer en Venecia. Óleo


“(…) lo que yo quiero, corazón cobarde, / es que mueras por mí. / Y morirme contigo si te matas/ y matarme contigo si te mueres/ porque el amor cuando no muere mata/ porque amores que matan nunca mueren. / Yo no quiero calor de invernadero; / yo no quiero besar tu cicatriz; / yo no quiero París con aguacero / ni Venecia sin ti.”

Joaquín Sabina.
Contigo

“Que callada quietud, que tristeza sin fin/ que distinta Venecia si me faltas tú. / Ni la luna al pasar tiene el mismo fulgor/ que triste y sola está Venecia sin tu amor.”

Charles Aznavour. Venecia sin ti

“Me moriré en París con aguacero, / un día del cual tengo ya el recuerdo. / Me moriré en París -y no me corro-/ tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.”

César Vallejo.
Piedra negra sobre una piedra blanca




Roxana Kreimer escribió que, en Occidente, el amor se asocia al sufrimiento.
Podríamos pensar, entonces, que para que el amor sea expresado en un poema o una canción, debería remitirnos a lo imposible, a la pérdida, a lo dramático.
Un amigo decía hace poco: “estás enamorada/o cuando te sentís nadie”. Y si bien conocí ese sentimiento, también me di cuenta de que el objeto de nuestro afecto (aunque no nos corresponda, y sin siquiera proponérselo) con sólo mirarnos, logra que saquemos a la luz la mejor versión de nosotras. Y no me refiero a apariencias, sino a lo más genuino que portamos. Y eso, de alguna manera resulta positivo, y se lo debemos al simple hecho de estar enamorada. Pero, una aprende que "lo mejor" está en nosotras, y sólo de nosotras depende desarrollarlo y mostrarlo... Aunque nadie nos vea.

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