Penélope

En 1969, Joan Manuel Serrat compuso Penélope, un clásico que narra la historia de una mujer para quien el tiempo no pasa, inmóvil, ante la partida de su amor. Mientras Penélope se dedica a tejer sueños (ilusiones), el caminante hace su camino y cambia. Por esto, ella no lo reconoce (¿o no quiere reconocerlo?) al regresar. ¿Por qué se fue él? ¿Para qué volvió?
Posiblemente hoy, Penélope haría terapia, su analista le diría: "hágase cargo de su vida". Elaboraría el duelo por la pérdida, trabajaría, estudiaría y estaría en pie (no sentada en un banco en el andén) y con la mirada atenta a las nuevas oportunidades que la vida le ofrece.
Esta es una libre interpretación, sin desmerecer la bellísima canción del Nano.
Fotografía: http://flickr.com/photos/sigmaorion/2465425330/

Penélope,
con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón
y su vestido de domingo.
Penélope
se sienta en un banco en el andén
y espera que llegue el primer tren
meneando el abanico.
Dicen en el pueblo
que un caminante paró
su reloj
una tarde de primavera.
«Adiós amor mío
no me llores, volveré
antes que
de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí
volveré a por ti...»

Pobre infeliz
se paró tu reloj infantil
una tarde plomiza de abril
cuando se fue tu amante.
Se marchitó
en tu huerto hasta la última flor.
No hay un sauce en la calle Mayor
para Penélope.

Penélope,
tristes a fuerza de esperar,
sus ojos, parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.
Penélope
uno tras otro los ve pasar,
mira sus caras, les oye hablar,
para ella son muñecos.

Dicen en el pueblo
que el caminante volvió.
La encontró
en su banco de pino verde.
La llamó: «Penélope
mi amante fiel, mi paz,
deja ya
de tejer sueños en tu mente,
mírame,
soy tu amor, regresé».

Le sonrió
con los ojos llenitos de ayer,
no era así su cara ni su piel.
«Tú no eres quien yo espero».
Y se quedó
con el bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación.


Penélope (en griego Πηνελοπεια) es un personaje de La Odisea, uno de los dos grandes poemas épicos atribuidos a Homero (el otro es La Ilíada). Penélope es la esposa del personaje principal, el rey de Ítaca Odiseo. Ella espera durante veinte años el retorno de su marido de la Guerra de Troya. Por esta razón se la considera un símbolo de la fidelidad conyugal hasta el día de hoy. Mientras su esposo está fuera, Penélope es pretendida por múltiples hombres. Para mantener su castidad ante la ausencia de su marido, ésta idea un gran plan. Les dice a los pretendientes que aceptará la desaparición de Odiseo, con la consecuente promesa de un nuevo enlace, cuando termine de tejer un sudario, para cuando falleciese el ex rey Laertes, en el que estaba trabajando. Para mantener el mayor tiempo posible este tejido en elaboración, procura deshacer por la noche lo que creó durante el día, y de esta forma soporta los 20 años. Justo cuando Odiseo llega a casa, Penélope termina la labor, Odiseo mata a los pretendientes y permanece con ella. http://es.wikipedia.org/wiki/Pen%C3%A9lope

4 comentarios:

  1. Muy bueno Silvina.Estoy de acuerdo con vos que Penélope hoy día haría terapia. Ahora... pregunto ¿qué culpa tenían los pretendientes de penélope para que los matara el marido? Creo que él también tendría que hacer terapia ¿no?

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  2. Me encanta esa canción y me gustó mucho la versión que hizo diego Torres de este tema...

    Un abrazo

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  3. Claudio, me refería a la Penélope de la canción, no a la de Homero...
    la parte donde ella no reconoce al caminante (el hombre real) que retorna y se queda aferrada a la fantasía...
    Bohemia, a mí también me gusta mucho la versión de Diego Torres. Gracias por pasar por aquí. Besos.

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  4. Ahhh, bueno... igual... terapia para todos ( yo incluído)

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