Las tres rejas

Gracias a Vlady conocí "Las tres rejas". Y como mañana cumple años, traje este texto, porque me recuerda a esos "extraños seres" que hacen que la vida valga la pena ser vivida.


El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa y dice:
-Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia... - ¡Espera! - lo
interrumpe el filósofo - ¿hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?-
-¿Las tres rejas? Preguntó el discípulo.
-Si, la primera es la verdad. ¿Estás seguro de lo que quieres decirme es
absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos - dice el joven.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que
deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que
tanto te inquieta? - Pregunta el filósofo
-¡A decir verdad, no! - comenta apesadumbrado el discípulo.
-Entonces - dijo el sabio sonriendo - si no es verdad, ni bueno, ni necesario,
sepultémoslo en el olvido.

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