Eduardo Galeano: "Mi otro corazón"

«Los arahuacos, habitantes de la zona del primer "contacto" con los invasores europeos, tenían un lenguaje que estaba cargado de poesía.
Al arco iris lo llamaban "serpiente de collares",
al cielo le decían "mar de arriba".
Para ellos el rayo era "el resplandor de la lluvia".
Al amigo lo llamaban "mi otro corazón" y al alma "el sol del pecho".
La lechuza era "ama de la noche oscura".
Para decir bastón, los ancianos decían "nieto continuo"
y para decir "perdono" decían "olvido".»


Eduardo Galeano. Memorias del fuego


Gracias a Moni y a Flor!
Porque sus entradas muestran el sentido que queremos darle a esta forma de comunicación.
Sembrar. Conocer-nos. Abrazar a la distancia a nuestros amigos. Ser también, quizás, perseguidores del Paraíso.

1 comentario:

  1. Sil, "ser perseguidores del paraíso" eso sí que suena hermoso y llena de sentido todas nuestras acciones.
    Gracias por publicar el texto de Galeano, ¡qué hombre! su mirada de las cosas, de la vida, de la historia suele dejarme deslumbrada.
    Qué bueno poder compartir sus palabras y encontrarnos en ellas.

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