El reposo del fuego

EL REPOSO DEL FUEGO
(Don de Heráclito)

Pero el agua recorre los cristales
musgosarnente :
ignora que se altera,
lejos del sueño, todo lo existente.

Y el reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse.
fuego del aire y soledad del fuego.
al incendiar el aire que es de fuego.
Fuego es el mundo que se extingue y prende
para durar (fue siempre) eternamente.

Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:

Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.

Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.

No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.

Autor: José Emilio Pacheco.Poeta mexicano nacido en Ciudad de México en 1939.

2 comentarios:

  1. Hola Silvina, entro a tu espacio y veo "El reposo del fuego", justo cuando estoy pensando exclusivamente algunos planteos hecho por el Heráclito. Este gran Maestro griego, uno de los Padres de la Filosofía. Quien señala "entre las palabras y las cosas", al LOGOS. ¡Cuánta Luz! ...y cuánta Oscuridad. Pero, quizás, Siempre-Aquí-Está el LOGOS. ¿Lo estaremos viendo? Tambén soy "profani", "no-ser".

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Nacho: empecé a leer algo acerca de Heráclito, a principios de este año,a la vez que profundizaba mi lectura sobre Juan L. Ortiz (por el río). Como me resultó bastante dificultoso, quedó "guardado", para épocas de menos ajetreo laboral y "académico". Así que, cualquier ayuda, al respecto, será bienvenida. Un beso grande.

    ResponderEliminar

Este blog tiene moderación de comentarios. En breve, aparecerá publicado. Gracias por tu visita.