Memoria

Le dix-huit mars, escribió en el pizarrón, Mme. Graciela, la profesora de Francés.
Sentada en las primeras filas, en un banco de madera, atornillado al piso, con la tabla con su correspondiente agujero para el tintero de tinta china, para la hora de Caligrafía, una rubiecita de cabellos largos y lacios, recogidos en una cola de caballo, con sus grandes ojos celestes, la miraba extasiada. Por fin! El primer día de la escuela secundaria. Después de la alegría de haber aprobado el examen de ingreso a ésa, que se convertiría en "su" escuela de Comercio.
Corría el año 1976... Días después,la música en la radio. Los comunicados. La incertidumbre. El temor. La ignorancia. Suspenden las clases. Aparecen "ellos" en la televisión.
No podía, la cabeza de aquella chica, entender lo que pasaba. En el pueblo, todo parecía tan lejano, remoto, ajeno.
Tuvieron que pasar unos pocos años, para que algunas queridas familias, quedaran afectadas por esa figura tan cruel y despiadada de llamar a los ausentes, a los que no volvieron, de los que no supieron, aquellos a quienes no pudieron acompañar en sus últimos momentos...de quienes no pudieron despedirse.
Madres, hijos, abuelas... Memoria.

2 comentarios:

  1. Muy elocuente tu memoria, gracias por publicarla.
    Vengo desde un comentario tuyo en Edublogger Argento.


    Saludos desde Córdoba, Argentina.
    Mario Antonio Herrero Machado

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, Mario. Cada 24 de marzo, se renueva ese recuerdo, lo mismo me pasa con el 2 de abril. Son fechas dolorosas y que todavía, a pesar del tiempo transcurrido, no olvido.
    Saludos.
    Silvina

    ResponderEliminar

Este blog tiene moderación de comentarios. En breve, aparecerá publicado. Gracias por tu visita.