La Aguada


En ese lugar
con sus calles arenosas,
fui feliz;
contemplando el océano infinito,
que murmura su cadente melodía,
con gaviotas
que rompen el silencio,
en la tarde de un enero,
que se ha ido.

1 comentario:

  1. Claudio, hermano: gracias!! Deseo que participes activamente en este espacio, que lo sientas como tuyo. Ya que la distancia no nos permite vernos con frecuencia, sea ésta una manera de estar unidos. Te mando un beso grande.

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